Una casa colorida, plena y luminosa es el sueño de muchas personas, que tomarían un pincel para transformar las paredes de su propia casa.

Los colores muchas veces es lindo que estén a la moda, pero es necesario a veces establecer cuál es el color ideal y para ello el Feng Shui ayuda:

Blanco: El blanco es un color muy difundido en las paredes de nuestras casas, también por la ductilidad y la practicidad. Pero, a veces, puede causar sensación de frialdad y monotonía. Lo ideal podría ser un blanco apenas con color, beige, amarillentoque contribuye a dar calor al ambiente, sin perder el significado de la pureza.Otra idea es incorporar a las paredes blancas un toque de plateado.

Rojo: Este es el color de la pasión, aunque con este color no se debe abusar, como en la vida! Muchas veces un exceso de este color puede resultar opresivo. Un rojo claro o rosado contribuyen a producir un efecto relajante y armonioso, son perfectos para una habitación. Los lilas son indicados para los lugares de estar, lugar donde se realizan encuentros con amigos ya que estimulan la comunicación y la sociabilidad.

Verde: La mezcla del azul y el amarillo trae aparejado el color verde, color frío de poderes relajantes. El verde se asocia con la naturaleza, el aire puro, el oxígeno de los árboles. Es el color de la iluminación y del conocimiento que deja la mente libre para viajar  y relajarse, por lo tanto podría estar indicado para un cuarto para dormir, lugar de relax, desde ya que mientras que los tonos sean tenues.

Azul: Si bien el Feng Shui desaconseja el empleo de colores fríos, estos pueden usarse en tonalidades tenues. El azul lleva al riesgo de navegar demasiado en el mundo interior con el riesgo de caer en la melancolía. Por eso hay que evitar un lugar de estar o un dormitorio enteramente azul.

Amarillo: Es el color que evoca al sol. Color cálido que da sensación de energía. Este color se indica para las cocinas y en tonos claros también para el comedor. Recordemos que el amarillo carga de energía y creatividad, en los lugares donde se estará de día es un color ideal, pero no a lugares de reposo.