La arquitectura moderna se inclina por lo minimalista, mostrando horizontalidad y transparencia en sus líneas e inclinandose por lo despojado, reduciendo la expresión a lo esencial.

El resultado es una casa totalmente despojada de elementos sobrantes con planteamientos netamente reduccionistas.

La piedra, la madera y el metal están presentes en casi todas las fachadas minimalistas. Generalmente con estructuras escalonadas y de poca altura.

Ya la tendencia de este tipo de casa llega a country y barrios privados, donde se pueden observar gran cantidad de este tipo de casa.

Los colores de este tipo de casa giran en los colores blanco, tierra y los grises. Puede ser con algún detalle de color. Mucha línea recta, mucha transparencia con los vidrios de los ventanales,uso de la  piedra y detalles en metal.