Decirlo es fácil, pero hacerlo…¡ Es más fácil todavía!!

canillas

Convénzase, señora!. Empleará mejor sus energias si en en vez de derrocharlas protestando porque la canilla gotea, se decide a arreglarla usted misma.

Si usted no está aún muy convencida de improvisarse como miniplomera hogareña, voy a darle tres buenas razones para intentarlo.

La primeras: El fastidio que presupone el monótono sonido de una canilla goteando.

La segunda: de orden moral, que ya se encargara de recordarle obras sanitarias: el agua así derrochada en su casa puede estar faltando en otros puntos de la ciudad

Y por último, no hay nada más antiestético, para la apariencia de una bañera o lavado, que la fea huella de sarro dejada por el correr continuo de un hilo de agua.

Ahora enfrentemos las fallas:

A) la canilla pierde por la boca: seguramente la guarnición de cierre que llamamos cueriro se ha desgastado. La solución es cambiarlo por uno nuevo.

B)El agua escapa por la base del cuerpo del robinete: si no alcanza a solucionarlo con el cambio de cuerito es porque la rosca del robinete ha sufrido un desgaste excesivo. La solución será cambiar la canilla o la pieza.

C) Gotea por la tuerca prensa estopa: se soliciona retirando la tuerca con ayuda de la llave y volviendo a ajustarla muy bien luego de colocar alrededor del eje unas vueltas de hilo de cáñamo o sisal untado en grasa de grafito.

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