Desde siempre el hombre buscó refugio en cavernas o cuevas e incorporó a ellas todo lo que lo rodeaba y sorprendía, pintando en los muros y en los techos motivos extraídos de la naturaleza, hoy considerados obras de arte.

almohadones6Ayer, como hoy, la vivienda fue y es parte fundamental de la vida y es, además el espejo de nuestra personalidad. Por esto debemos hacer de ella un lugar cálido, armonioso y acogedor, donde deseamos estar y vivir.

No se necesitan elementos costosos o nuevos para hacer efectiva una verdadera renovación, porque es posible lograr ambiente prácticos, simples y económicos, con cosas que están comunmente a nuestro alcance. Unos cuantos almohadones, por ejemplo, desparramados sobre el piso, pueden pones una acertada nota de color capaz de lograr, con su sola presencia, una ambientación de vanguardia o representar un delicado toque final para que luzca una tapiceria “clasica”, o constituirse en un lujo indispensable en un living modesto, o denotar una incofundible presencia femenina en un dormitorio austero.

Los almohadones no sólo son decorativos, sirven también para “crear” asientos cuando los sillones y las sillas alcanzan e, inclusive, para reemplazar a estos en una ambiente informal, para alargar el respaldo del sillón, para hacer mas mullido su brazo o para usar como almohada cuando todo el sofá es para uno, en resumen, con un poco de imaginación y buen gusto se consiguen efectos imprevistos, capaces de alegrar la vivienda y, por ende, la vida.